En su visita a Sudán del Sur, el Papa también se reunió con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el moderador de la Iglesia de Escocia, el reverendo Iain Greenshields.
Por Nicole Winfield y Deng Machol
YUBA, Sudán del Sur, 5 de febrero (AP).— El Papa Francisco hizo una última llamada a la paz en Sudán del Sur al celebrar una misa el domingo ante miles de personas que ponía fin a una inusual misión de líderes religiosos para impulsar la recuperación del país tras la guerra civil.
En el último día de su peregrinaje africano, Francisco imploró a los sursudaneses que dejaran las armas y se perdonaran durante una misa en el monumento del país al héroe de independencia John Garang ante unas 100 mil personas, incluidos los líderes políticos del país.
“Incluso si nuestros corazones sangran por las ofensas que hemos sufrido, rechacemos de una vez por todas devolver el mal con mal”, dijo Francisco. “Aceptémonos unos a otros y amémonos unos a otros con sinceridad y generosidad, como nos ama Dios”.
Les pido a todos, con el corazón en la mano: ¡ayudemos a #SudándelSur, no dejemos sola a su población, que tanto ha sufrido y sigue sufriendo! Junto a las ayudas urgentes, es muy importante acompañar a la población por la vía del desarrollo y de un crecimiento más autónomo.
— Papa Francisco (@Pontifex_es) February 4, 2023
Su mensaje aspiraba a reavivar la esperanza entre los más jóvenes del país, que se independizó en 2011 de Sudán, un país de mayoría musulmana, pero se ha visto castigado por la guerra civil y el conflicto.
El Presidente, Salva Kiir, su veterano rival, Riek Machar, y otros grupos de oposición firmaron un acuerdo de paz en 2018. Pero algunas cláusulas del acuerdo, incluida la formación de un ejército unificado, siguen sin aplicarse y los brotes de violencia han continuado.
“Hemos sufrido mucho”, dijo Natalima Andrea, de 66 años y con siete hijos, que se enjugó una lágrima mientras esperaba a que comenzara la misa de Francisco. “Necesitamos una paz permanente ya, y confío en que esas plegarias traigan una paz duradera”.
An uplifting and deeply moving day in the spirit of unity for long lasting peace in #SouthSudan. The Moderator took part in three major events in Juba as part of an historic ecumenical Pilgrimage of Peace alongside his brothers in Christ, @JustinWelby and #PopeFrancis #Peace pic.twitter.com/bsgQ0fBnPh
— Rt Rev Dr Iain Greenshields (@churchmoderator) February 4, 2023
El Vaticano dijo que más de 100 mil personas asistieron a la Eucaristía y llenaron el campo en el Mausoleo de Garang y las calles aledañas.
En un intento de facilitar el proceso, Francisco se reunió en la misión ecuménica con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el moderador de la Iglesia de Escocia, el reverendo Iain Greenshields. El objetivo de los líderes católico, anglicano y presbiteriano era instar a Kiir y Machar a renovar su compromiso con el acuerdo de 2018.
Welby y Greenshields se unieron a Francisco en el altar en la misa del domingo y tenían previsto acompañarle en el vuelo de vuelta a Roma. El avión del Papa despegó más tarde desde Yuba.
It was deeply moving to give the blessing at tonight’s ecumenical prayer service for peace together with my brothers @Pontifex and @churchmoderator. #SouthSudan #ChristianUnity pic.twitter.com/xC91OnofJV
— Archbishop of Canterbury (@JustinWelby) February 4, 2023
Los tres pretendían también llamar la atención del mundo sobre la situación del país, rico en petróleo pero que sigue siendo uno de los más pobres del mundo, donde las necesidades humanitarias se disparan para los dos millones de personas desplazadas por enfrentamientos continuados y años de inundaciones más fuertes de los normal. Las acusaciones de corrupción de organismos de supervisión también son generalizadas: algunos sursudaneses señalaron a la llegada del Papa que su modesto vehículo chocaba junto a los lujosos modelos de las autoridades locales.
Durante la visita de tres días, Francisco, Welby y Greenshields intentaron llamar la atención sobre la situación de los más vulnerables de Sudán del Sur, las mujeres y niños que han sido los más afectados como desplazados y suponen la mayoría de la gente que vive en campamentos temporales.
Señalaron en particular la situación de las mujeres en un país donde la violencia sexual es rampante, el matrimonio infantil es habitual y la tasa de mortalidad materna es la más alta del mundo.
Over 100,000 faithful gathered in Juba for the last public event of #PopeFrancis’ ecumenical pilgrimage of #peace, with many traveling for days to join in the celebration of Holy Mass.
“I have come here to proclaim Jesus and to confirm you in Him”
View highlights: pic.twitter.com/9OeCXV8MIj
— Vatican News (@VaticanNews) February 5, 2023
“Si miramos a Sudán del Sur, sólo emplearía una palabra: Sudán del Sur es un país patriarcal”, dijo Elizabeth Nyibol Malou, profesora de económicas en la Universidad Católica de Sudán del Sur. Señaló a normas culturales que hacen que la riqueza se transmita a los herederos varones y las mujeres se casan jóvenes por dotes, y dijo que mantener a las niñas en la escuela es una lucha constante.
Las mujeres en Sudán del Sur, dijo, “están cansadas. Sufren. Están frustradas y están atascadas”.
Edmund Yakani, director ejecutivo de la Organización por el Progreso del Empoderamiento de Comunidad, dijo que la visita de los tres líderes era un importante espaldarazo al proceso de paz.
Pope Francis gives his final greetings to Archbishop of Canterbury @JustinWelby and @churchmoderator, “my brothers,” who joined the Pope in #SouthSudan to show solidarity for the people of the country on the path toward building long-lasting #Peace. pic.twitter.com/J4WJirZSXf
— Vatican News (@VaticanNews) February 5, 2023
Lo describió como “una denuncia crucial de nuestros líderes políticos hacia su responsabilidad personal de hacer que la paz y la estabilidad prevalezcan en el país”.