Al grito de “Déjanos bailar”, las personas inconformes mostraron su rechazo a la nueva medida y algunas de ellas se enfrentaron con personal de la Alcaldía en el exterior de la vivienda.
Ciudad de México, 19 de febrero (SinEmbargo).- Al menos una treintena de personas se congregó frente a la casa de Sandra Cuevas Nieves, Alcaldesa de Cuauhtémoc, para protestar en contra de la decisión que tomó de prohibir la realización de bailes y la instalación de sonoderos en el Kiosco Morisco.
Al grito de “Déjanos bailar”, las personas inconformes mostraron su rechazo a la nueva medida y algunas de ellas se enfrentaron con personal de la Alcaldía en el exterior de la vivienda.


Los policías de la demarcación se llevaron en una camioneta el equipo del sonidero que tenía previsto instalarse como parte de las actividades de este domingo. Vecinos alegan que los golpearon.
Israel Quiroz, director general de Servicios Urbanos de la Alcaldía, acusó a los vecinos de vender alcohol y de robar el servicio de luz. Asimismo, indicó que hace tres meses se intentó dialogar con los habitantes de la zona para habilitar un centro de cultura y un deportivo para que se bailara en dichos sitios.


Sin embargo, Luis Ángel Salas Ramírez, vecino de Santa María La Ribera, negó que se haya hecho esta oferta, y dijo que la Alcaldesa no se prestó al diálogo de manera personal y los señaló por dar “mala imagen” en una reunión hecha con funcionarios de Cuauhtémoc a inicios de febrero.
José Miguel, vecino de la colonia, empezó a grabar las agresiones y denunció que tres personas, entre ellas uno que tenía una chamarra con el logotipo de la Alcaldía. De acuerdo con el hombre, lo golpearon en el rostro y le quitaron su identificación oficial.


“No se me hace justo que Sandra Cuevas mande a su gente a golpear y provocar”, aserguró.
Los vecinos de Santa María la Ribera que se pronunciaban a favor y en contra de que regresaran el sonidero y baile al Kiosko Morisco denunciaron que quienes comenzaron las agresiones físicas eran infiltrados de la Alcaldía Cuauhtémoc enviados para provocarlos.
Vecinos que tocan instrumentos se refugiaron detrás de la reja de Casa de Ondas, ubicada en Manuel Carpio 117, para evitar que sus instrumentos fueran confiscados por los trabajadores de la demarcación como minutos antes había sucedido con unas bocinas. Los dueños del equipo de sonido anunciaron que presentarían una denuncia por robo contra los funcionarios.
Mientras los vecinos pedían que la Alcaldesa bajara a dialogar directamente con ellos y gritaban “Bailar no es delito”, ella únicamente aceptó recibir a prensa en su sala y a brindar un recorrido de su departamento.
“A la gente que viene a bailar no se les está prohibiendo bailar, les estamos dando otras opciones para que puedan ellos seguir con sus actividades en la casa de cultura que está a unos pasos de Kiosko Morisco”, apuntó Cuevas.
La Dirección General de Gobierno de la Alcaldía Cuauhtémoc y el director general de concertación política de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México ofrecieron a los vecinos entablar mesas de diálogo, pero los ciudadanos manifestaron su renuencia a hablar con el Gobierno de Cuevas tras los enfrentamientos y el robo de su equipo de sonido.
“[Mi decisión de suspender el sonidero] no va a cambiar. Es una decisión que tomé porque no por una minoría, que son no más de 20 personas, (…) no podemos relegar el derecho humano a la tranquilidad”
“Hay muchos Alcaldes que no se habían animado a hacer esto por miedo a que se produjera justamente esta situación. Pero a mí no me mueven en lo absoluto, por mí se pueden manifestar los domingos que quieran, y también los sábados y entre semana, pero la decisión no va a cambiar”.
Los vecinos organizados acordaron ir en conjunto a denunciar el robo de equipo y las agresiones ante el Ministerio Público —consistentes en golpes y presuntamente una agresión sexual a una vecina—, y externaron que acudirán a una mesa de diálogo esta tarde con representantes de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México, a cargo de Martí Batres.
La Alcaldesa consideró preocupante que su dirección privada haya sido compartido públicamente, por lo que solicitó las medidas cautelares.
Asimismo, pidieron a los manifestantes dar por terminada la protesta por temor a que la administración de Cuevas volviera a reprimir a los colonos, pues aseguró que nuevamente fueron amenazados por personas con vestimenta de la Alcaldía.

Tamara Mares Rivera
Periodista por la UNAM. Sus principales intereses son derechos humanos, política y género. Es somnolienta sin café y apasionada de la mar.