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Congresistas radicales – Republicanos proarmas y ultraconservadores demandan que EU pise el suelo mexicano

El Congresista republicano y teniente retirado Dan Crenshaw ha desatado una polémica esta semana por proponer la intervención del ejército de aquel país para frenar a los cárteles mexicanos, a quienes culpan de traficar personas y drogas, pero no es la única voz en el Capitolio que busca, entre otras cosas, que las organizaciones también sean clasificadas como “terroristas”.

Ciudad de México, 9 de marzo (SinEmbargo).– Militar de élite retirado, con un parche en el ojo derecho debido a una de sus amargas experiencias en la guerra de Afganistán, Dan Crenshaw, el miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, se vio envuelto en una polémica con México por su propuesta de usar al ejército de aquel país para combatir a los cárteles mexicanos.

Pero no se trata de la única voz en el Congreso que propone este tipo de medidas. El Senador Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, junto al Senador John Kennedy, republicano por Luisiana, anunciaron que en los próximos días presentarán una propuesta para clasificar además a los cárteles como “organizaciones terroristas extranjeras”.

Se trata, todos ellos, de congresistas ultraconservadores. Daniel Reed Crenshaw​, por ejemplo, es una estrella conservadora del Partido Republicano en Texas, tiene apenas 38 años y es uno de los más jóvenes en el Congreso estadounidense, al que fue elegido para representar el segundo distrito de Texas –ubicado en los suburbios al noreste de Houston– en 2018.

Crenshaw es un político que representa muy bien a los republicanos: es conservador, proarmas, antimigración y su elocuencia y actitud polemista le han servido para mantenerse en el Congreso de EU durante dos ciclos electorales a pesar de ser un crítico moderado del expresidente Donald Trump y de quienes cuestionaron la validez electoral en 2020 dentro de su propio partido.

Crenshaw fue herido en un despliegue de los Navy SEALS en Afganistán en 2012 y por ello lleva un parche. Foto: Congreso de EU

El legislador tejano es un veterano de la Navy SEAL, el equipo de élite de la milicia estadounidense. Ahí comenzó su carrera en 2006. En la siguiente década sería enviado a Irak y Afganistán en cinco ocasiones. En 2012, durante su tercer viaje, recibió el impacto de un “dispositivo explosivo improvisado” que le causó un grave daño en su vista. Perdió un ojo y los doctores preveían que quedara ciego, pero pudo rescatar una parte de la visión del izquierdo. De ahí su uso del parche que ya lo ha hecho característico en el Capitolio y en sus continuas apariciones en la prensa estadounidense.

En 2016, se retiró como teniente comandante tras realizar dos viajes más con los SEALs. Un par de años después entró en la política en Texas.

UN CONSERVADOR PRO ARMAS

El espectro en el que se ubica Crenshaw coincide con el de los suburbios texanos, donde, a diferencia de otras zonas del país, como las costas, estos lugares suelen ser de una tendencia más conservadora, sobre todo en los estados ubicados en la frontera con México. Muestra de ello es que, una vez que entró al Congreso, su distrito lo ha reelegido dos veces, cada vez con márgenes más amplios.

Crenshaw se postuló por primera vez como candidato republicano en 2018. Después de ganar las elecciones primarias de su partido en la segunda vuelta, El exmilitar ganó las elecciones generales del segundo distrito de Texas con el 52.8 por ciento de los votos. En 2020, se reeligió con el 55.6 por ciento y en 2022 obtuvo su mejor votación, captando el 65.93 por ciento de los votos.

Manifestantes sostienen una pancarta para protestar por la visita del Presidente Donald Trump a la ciudad fronteriza el 7 de agosto de 2019 después del tiroteo masivo del 3 de agosto en El Paso, Texas.
El congresista republicano se ha opuesto en varias ocasiones a votar en favor de leyes que restrinjan el uso de armas largas en EU. Foto: Andrés Leighton, Archivo, AP

En su famoso “ranking” de los congresistas estadounidenses que elabora la conservadora Asociación Nacional del Rifle, que se dedica a promover la defensa del uso y portación de armas entre ciudadanos, Crenshaw tiene un 92 por ciento en 2022, es decir, votó nueve de cada 10 veces en favor de legislación que no restringió ni limitó el acceso a armas en el país.

De acuerdo con la publicación Conservative Review, Crenshaw vota el 73.8 por ciento de veces por políticas conservadoras, es decir, tres de cada cuatro veces. Sin embargo, el rastreo que realiza la página especializada FiveTirthyEight indica que, hasta 2021, tuvo una coincidencia del 88.9 por ciento entre las políticas que Trump respaldaba o rechazaba y sus votos en la Cámara de Representantes.

En enero de 2021, después de la Insurrección del 6 de enero en donde los seguidores del expresidente Trump interrumpieron la sesión del Congreso donde se certificaría el triunfo de Joe Biden en las elecciones de 2020, Crenshaw votó en contra de censurar al entonces Presidente, haciéndolo de forma remota, una opción que entonces tenían los legisladores debido a la pandemia de COVID-19 que él mismo había calificado como una forma “cobarde” de votar. A pesar de haber exonerado a Trump, Crenshaw votó en contra de impugnar los electores en Pensilvania y Arizona, a diferencia de la mayoría de sus compañeros de bancada.

SU DURA POSTURA CONTRA LA MIGRACIÓN

Migrantes se acercan al muro fronterizo en Ciudad Juárez, México, el 21 de diciembre de 2022, al otro lado de la frontera desde El Paso, Texas.
Crenshaw tiene una postura antimigrante y coincide con otros en que quienes lleguen por la frontera sur de manera ilegal sean inmediatamente deportados. Foto: Christian Chávez, AP

Crenshaw tiene una postura dura contra la migración hacia su país. En un evento con sus representados en 2019, el congresista aseguró que los migrantes “no son personas malas”, pero “sí están rompiendo la ley y están contribuyendo a un sistema insostenible”, de acuerdo con el reporte de la reunión publicada en The Texan. “Además, se meten en la fila de los migrantes que sí vienen legalmente. No sé cómo eso sea justo, no veo cómo eso sea moral”.

La postura y las propuestas de Crenshaw no son nuevas. “Nuestro sistema se rompe totalmente si no detenemos a las personas que violan nuestras leyes y cruzan ilegalmente”, insistió. Y es que Crenshaw argumenta que los migrantes que llegan desde la frontera sur “ya están pagando una cuota a los cárteles mexicanos”. “Ellos tienen el control completo de nuestra frontera” con México, le declaró al programa The View de la cadena ABC también en 2019.

Apenas en febrero, Crenshaw se lanzó contra el Presidente Biden por el tráfico de fentanilo hacia EU. “El año pasado, la DEA aseguró el suficiente fentanilo para matar a cada uno de los ciudadanos estadounidense. Biden aún no menciona a los cárteles de drogas mexicanos ni a los proveedores chinos”, escribió en sus redes sociales.

Migrantes cruzan el Río Bravo hacia la frontera entre Estados Unidos y México, en Ciudad Juárez, México, el martes 20 de diciembre de 2022.
Crenshaw también propone construir más muros en la frontera con México. Foto: Christian Chávez, AP

En su sitio oficial, Crenshaw asegura que su misión en la Cámara de Representantes es “asegurar nuestra frontera y eliminar las lagunas legales que son explotadas [por los migrantes]”, así como “perseguir a los cárteles que trafican personas y drogas hacia nuestro país”. “Le he dedicado la mayor parte de mi vida adulta a pelear contra terroristas en el extranjero para que no nos ataquen aquí. Estoy dedicando mucho de mi tiempo en el Congreso peleando contra los cárteles”, insiste.

MÁS MUROS Y AVIONES 

Crenshaw ha defendido ante los medios la estrategia de gobernadores como Ron DeSantis, de Florida, o Greg Abott, de Texas, de enviar camiones de migrantes a estados como Nueva York o Washington D.C. y en enero también propuso dejar de invertir gasto público del Gobierno de EU en “procesamiento” de migrantes y dedicárselo todo a “gasolina para aviones” para “llenarlos de inmigrantes que cruzan ilegalmente y deportarlos inmediatamente”. Así, dijo, “la crisis se acabaría en meses”.

“En resumen: financiar aviones, mantener instalaciones de detención, jueces de inmigración, abogados de ICE [Servicio de Control de Inmigración y Aduanas], muros y tecnología capaz de detectar fentanilo”, escribió en un largo hilo de Twitter. “Y si el Departamento de Estado no puede negociar acuerdos de repatriación, la política de ‘Quédate en México’ debe ser perseguida agresivamente”, añadió.

Además, recordó que Trump ya utilizó la amenaza de aranceles a los productos mexicanos para que el Gobierno de López Obrador “blindara” la frontera sur y también su propia frontera con los países centroamericanos, usando a la Guardia Nacional. “Y funcionó”, presumió Crenshaw.

Para el congresista, “la compasión de los demócratas” ha permitido “el abuso del sistema de asilo” que impide a “quienes verdaderamente lo necesitan” puedan ingresar al país de las barrar y las estrellas, argumentó.

Apenas este martes, Crenshaw fue uno de los 11 patrocinadores de una legislación –propuesta por el congresista Pat Fallon, republicano de Texas– que le devolvería al Gobierno estadounidense facultades de 1996 para expulsar con mayor rapidez a migrantes que llegan a suelo estadounidense. Sin embargo, es difícil que sea aprobada, ya que, a pesar de tener una mayoría en la Casa de Representantes, los republicano son minoría en el Senado.

Pero la legislación propuesta que comenzó la tensión con México fue una de enero, que en conjunto con el congresista republicano de Florida, Mike Waltz, busca “aprobar la Autorización del Uso de la Fuerza Militar que ponga en el objetivo en los cárteles de la droga mexicanos que facilitan la crisis de fentanilo en la frontera sur”.

ES PROPAGANDA: AMLO

Esta semana, el Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que esta propuesta es “propaganda” electoral con ánimos intervencionistas. El mandatario explicó que el pasado 27 de febrero, el Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos presentó al Congreso su informe sobre terrorismo, en el que dio a conocer que no hay en el Gobierno mexicano ninguna vinculación con grupos terroristas y que la cooperación en este tema es buena entre las administraciones.

“En el caso de México, indica que la cooperación para desarticular el terrorismo fue sólida. El informe subraya que no existe evidencia de que grupos terroristas se hayan establecido en México o estén colaborando con cárteles de drogas. Concluye que hasta la fecha no se han confirmado casos de ataques hacia Estados Unidos perpetrados en México”, señaló el Presidente.

Sin embargo, criticó la postura del Senador estadounidense Dan Crenshaw de querer que el Gobierno de Joe Biden nombre a los cárteles de la droga mexicanos parte de las amenazas terroristas para que se pudiera utilizar el ejército en el combate contra la distribución de drogas.

La propuesta del congresista Crenshaw fue respaldada hace dos días, el pasado 4 de marzo, por William Barr, Fiscal de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, en un artículo de opinión publicado por el Wall Street Journal.

“¿TE LO ESCRIBIERON LOS NARCOS?”

El siempre combativo Crenshaw respondió a López Obrador a través de Twitter. “Me alegra que por fin se esté dando cuenta. ¿Cómo se sentiría si una pandilla estadounidense estuviera envenenando a 70 mil mexicanos cada año con fentanilo?”, escribió.

De acuerdo con Crenshaw, “lo único que queremos es finalmente es enfrentarnos a estos elementos criminales poderosos que aterrorizan al pueblo mexicano; que sobornan y amenazan a políticos mexicanos y envenenan a estadounidenses. ¿Está en contra, Presidente? ¿A quién representa? ¿A los cárteles o a la gente?”, añadió.

López Obrador fue contundente en su conferencia de prensa: “Que digan hay o no hay terrorismo en un país, ¿quién les da esta facultad? […] Una manía de considerarse el Gobierno del mundo y calificar: ‘tú te portas bien’; ‘tú te portas mal’; ‘si te alineas, si haces caso, si te sometes, tu palomita’; ‘si te quieres sentir independiente, soberano, tache’”.

“Todavía es peor el que quieran utilizar la fuerza militar para intervenir en la vida pública de otro país, o sea, invadir a otro país con la excusa de que van sobre narcotraficantes terroristas. Desde luego es pura propaganda, sin embargo, hay que estar rechazando todas esas pretensiones de intervencionismo. México es un país independiente, soberano”, finalizó López Obrador.

Pero Crenshaw no solamente cuestionó al mandatario, sino también a Ricardo Monreal, el líder de los senadores de Morena, el partido en el poder. El Senador había rechazado y mostrado preocupación por la iniciativa de los republicanos y la señaló del “uso político del combate al narcotráfico”. “Al mismo tiempo, representa una regresión a las épocas del intervencionismo, ya que propone autorizar al Ejecutivo de Estados Unidos el uso de la fuerza contra grupos criminales en México”, escribió en sus redes sociales.

La escueta y desafiante respuesta de Crenshaw fue: “¿Los líderes de los cárteles escribieron este tuit por ti? Nuestro objetivo es ayudar a la gente mexicana a deshacerse de los violentos cárteles y los políticos corruptos que toman su dinero. Si tú estás contra eso, yo estoy contra ti”, sentenció.

La tensión se avivó precisamente en una semana donde cuatro ciudadanos estadounidenses fueron secuestrados en Tamaulipas. Luego de más de cuatro días de búsqueda, fueron hallados por las autoridades mexicanas: dos estaban muertos y dos más vivos, uno de ellos lesionado. De acuerdo con la información disponible, la principal línea de investigación es que fueron confundidos por los grupos criminales.

Ken Salazar, Embajador de los Estados Unidos en México, aseguró que el ataque contra los ciudadanos estadounidenses en Matamoros, Tamaulipas, demuestra “la imperante necesidad de actuar contra los cárteles de la droga” en estrecha colaboración con el Gobierno de México.

“Este caso subraya que es crucial mantener una estrecha colaboración entre nuestros gobiernos. Es necesario combatir la impunidad y enfocar recursos, tanto a las autoridades de seguridad como de justicia”, destacó la Embajada de Estados Unidos en un comunicado difundido esta tarde tras el hallazgo de los estadounidenses.

“LA FURIA CONTRA CÁRTELES”

Graham propondrá que cárteles sean declarados terroristas y también la intervención del ejército para combatirlos. Foto: C-SPAN

El llamado de Crenshaw y la situación vivida en Matamoros aceleró los tiempos para que el miércoles, el Senador Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, anunciara que, junto al Senador John Kennedy, republicano Luisiana, introduzcan en los próximos días una propuesta para no solamente autorizar al ejército estadounidense el permiso para atacar a los cárteles, sino para clasificarlos como “organizaciones terroristas extranjeras”.

“Vamos a desatar la furia y el poder de Estados Unidos contra estos cárteles”, dijo el siempre agitador Graham en rueda de prensa. El Senador es un aliado muy cercano de Trump y es uno de los más conservadores de su partido. “Vamos a destruir su modelo de negocio y su forma de vida”.

Graham aseguró que la legislación que propongan buscará contar con el apoyo de los demócratas, pero por ahora ningún legislador de ese partido se ha expresado en favor de este tipo de acciones, mucho menos el Gobierno de Biden. Además, los republicanos son minoría en el Senado, lo cual hace menos probable por ahora que una propuesta así avance en la Cámara Alta de aquel país.

La propuesta de Graham busca que el ejército de EU pueda intervenir en la destrucción e identificación de laboratorios clandestinos que fabriquen fentanilo. Foto: Gobierno de México.

Sin embargo, Graham y Kennedy buscarán clasificar a los cárteles como terroristas –la máxima designación negativa para organizaciones que no son naciones– para, dijeron, poder proceder contra los proveedores chinos que envían a México el producto con el que se produce el fentanilo.

“No sé si es falta de voluntad o falta de capacidad”, criticó Graham al Gobierno mexicano, “pero de cualquier manera los cárteles provocan caos, terror y asesinatos”. Además, resaltó que no se trata de “invadir México ni tirar aviones mexicanos, sino darle al ejército capacidad para destruir laboratorios y las capacidades de los cárteles de enviar fentanilo” a Estados Unidos, aunque sí advirtió que los uniformados llegarían “a donde sea en el mundo” que eso pase, es decir, territorio mexicano.

Los cárteles mencionados fueron: el de Sinaloa, el del Golfo, el Jalisco Nueva Generación, el de Tijuana, el de los Beltrán Leyva y la Familia Michoacana.

Kennedy, otro Senador ultraconservador del sur de EU, dijo que tanto Biden como López Obrador son “ovejas en piel de oveja” en cuestiones de migración y de combate a cárteles. “Si hay voluntad, [EU] tiene la habilidad de ayudar al Presidente AMLO a erradicar estos cárteles”, cerró.

COTTON Y ROY YA HABÍAN PROPUESTO LEGISLACIÓN

A las propuestas de Crenshaw y Graham, el Senador ultraconservador Tom Cotton ya había argumentado el año pasado que había que “hacer la guerra contra los cárteles”. Esta semana, respaldó el llamado a usar al ejército estadounidense en ese conflicto.

En un boletín publicado en septiembre de 2022, el Senador republicano de Arkansas –quien tiene una de las políticas más extremas de la derecha evangélica en el Congreso estadounidense– señaló que había que ir a la guerra contra estas organizaciones “hasta que cada uno de sus miembros criminales esté muerto, encarcelado o neutralizado como amenaza”.

Así como Crenshaw, Cotton pidió que el muro fronterizo se finalice. También propuso “destruir y dejar en la bancarrota a los cárteles”, congelando activos, expulsándolos del sistema financiero e impidiendo que los familiares de los criminales puedan ingresar a EU. También argumentó en favor de “neutralizar” a líderes claves en la estructura criminal. El miércoles, reiteró esta postura ante Fox News.

La portavoz de la Casa Blanca rechazó la idea de nombrar cárteles como organizaciones terroristas. Foto: Susan Walsh, AP

Por su parte, el congresista Chip Roy, representante del distrito 21 de Texas, había introducido una propuesta para nombrar a los cárteles como organizaciones terroristas en abril de 2021. Graham había recordado el miércoles que este tipo de medida se ha discutido en el Capitolio estadounidense “desde hace una década, desde 2012 más o menos”.

Pero a pesar de las voces republicanas, el Gobierno de Biden no le ha dado cabida a este tipo de legislación propuesta en ambas cámaras del Congreso. “El Presidente Biden se toma muy en serio este tema. No voy a discutir sobre cómo se usa al ejército”, dijo esta semana la portavoz del Gobierno federal, Karine Jean-Pierre. a una pregunta directa sobre si Biden consideraría usar a los militares para combatir cárteles.

Pero Jean-Pierre sí aseguró que nombrarlos como terroristas “no nos daría ninguna competencia adicional que no tengamos ya en este momento”. “Estados Unidos tiene poderosas autoridades de sanciones específicamente designadas para combatir las organizaciones de narcotraficantes y a las personas y entidades que las habilitan. Así que no hemos tenido miedo de usarlas”, completó.

Manuel González Vargas

Ciudad de México | 1993. Estudió periodismo. Actualmente trabaja como Editor en la redacción de SinEmbargo MX. Antes, fue corresponsal para Infobae México, la Agencia Alemana de Prensa (dpa) y El País América. Tiene un blog (Apuntes en la ciudad), un newsletter (Apuntes subrayados) y un podcast (Al otro lado del sueño) personales.

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